24.8.06

que es luz y qué es sombra
que es invisible a los ojos
espacio llenovaciado
artificio de la mente que no ve
Imagina
que es luz y no hay sombra
que es otro mundo
plenitud inventada
improbable imagen que se borra
Cuando
no hay luz y es sombra
no hay nada porque no se ve
pura oscuridad
pura desesperanción
no es luz
ni siquiera sombra.

12.5.06

En defensa del suicida

Suicidarse es algo tedioso. Parece sencillo, siempre dicen que son los débiles o los cobardes quienes se suicidan. Pero no. Es una tarea extremadamente complicada, realizable por sólo aquellos que disponen de un gran coraje.
Generalmente, a la hora de tomar una decisión de cierta relevancia, las personas tenemos la tendencia a consultar con algún pariente, algún amigo, algún profesional: pedimos opiniones, las comparamos, las contrastamos, y luego decidimos. Está más que claro que un suicida no va por la vida preguntándole a la gente "¿le parece bien que me mate?" o "¿cuál cree usted que es la forma más correcta de suicidarse?". No, claro que no lo hace. Los "suicidas" que hacen eso son unos cobardes y terminan siempre escapando a la muerte, ayudados por alguna droga, algún amigo o algún hospicio; un verdadero suicida, en cambio, transita en completa soledad el recorrido. Luego de tomada la decisión de matarse, el suicida debe superar otra prueba: debe suicidarse solo, sin ayuda de nadie (bien sabido es que el suicidio asistido no es otra cosa que un homicidio encubierto).
Recapitulando: tenemos a un solitario suicida encerrado en un cuarto, que además de no haber podido realizar consultas al momento de decidir suicidarse tampoco está acompañado ahora para quitarse la vida: llegó solo hasta aquí, y solo seguirá su camino hacia la muerte: tenemos al suicida una vez más demostrándonos su valor, no en su determinación y capacidad de actuar solitariamente, sino al matarse: el suicida efectivamente muere, lo que significa que, además de tomar una importantísima decisión y obrar sin la ayuda de nadie, lo hace bien, cumple con su objetivo: el suicida ya está muerto y ha demostrado ser un hombre fuerte y valiente al que ni siquiera la muerte pudo hacer recular.

Aquellos "suicidas" que no cumplieron correctamente con el último paso, esos sí, son unos cobardes.